Como en la guerra, la polarización en la lucha electoral es un recurso estratégico. Según su estrategia de venta, el PRI, el PAN, el PRD y los candidatos independientes son lo mismo: “se pelean, pero después se arreglan”. Margarita Zavala ha recurrido a una idea semejante: mi lucha es contra el PRI viejo (AMLO) y el PRI actual. El problema es que la retórica electoral dramatiza el discurso y con ello engaña y autoengaña. El problema se agudiza en el marco de una sociedad en la que una proporción importante vive en el enojo.
Source: Milenio January 20, 2018 06:45 UTC