La mayoría de sus productos son vendidos durante la feria que organiza el ayuntamiento de Toluca los últimos días de octubre, para impulsar la producción de este dulce típico de la capital mexiquense. Sus diseños son bastante coloridos; la familia dice estar motivada cada que es la época del alfeñique y que disfrutan del tiempo en que las elaboran. “De la época en que comenzó mi abuelo a la fecha, hemos tenido que luchar mucho para mantenernos vigentes, porque el Halloween comenzó a cobrar más adeptos por encima de las tradiciones”, platica. Inicialmente, recuerda, los artesanos elaboraban botellas de anís con cuerpo de azúcar, ratoncitos, letras con licor y así fue como a los cuatro o cinco años comenzó su aprendizaje. Cuenta que en una pequeña silla su papá y su abuelo le enseñaron a realizar las calaveras de vaciado de azúcar.
Source: El Universal September 29, 2019 07:45 UTC