“Fueron sacadas de su estancia por parte del personal de custodia de forma violenta, esposadas, bañadas con agua fría y rociadas por gas; fueron golpeadas brutalmente y torturadas hasta perder el conocimiento en un lugar llamado 'esclusa'. Todo ello en presencia de sus hijos menores internos. Fueron amenazadas de muerte si denunciaban los hechos. La violencia y la humillación no terminó ahí. Hasta el momento se desconoce cuál es el estado de salud de las reclusas que se encuentran en lo que se conoce como el apando.
Source: Milenio July 23, 2020 05:37 UTC