Sobre esa línea, un grupo multidisciplinario y multinacional de investigadores descubrió que esas estructuras son producidas por unos brotes destinados a ser flores que nunca llegan a cumplir ese propósito. Sin embargo, no siempre es fácil rastrear o entender cómo estos cambios, o estas modificaciones, a nivel genético, se dieron y cuáles fueron”, destacó el investigador en entrevista. Los científicos querían entender cómo se pasó de una planta con hojas y flores a la variedad romanesco, que hoy día se consume. Dicho fenómeno es el que permite a estas coliflores “no generar una planta normal de ramas ni flores, sino otro tipo de estructuras novedosas, como los fractales”. Sin embargo, se trata de procesos muy complejos y “no es fácil entender cómo una red genética va a generar una morfología”.
Source: La Jornada July 28, 2021 11:05 UTC