Un hondureño que enfrenta un proceso de deportación se refugió en una iglesia de la ciudad de St. Louis, Missouri, por los últimos cuatro meses. El hombre de 36 años trabajaba en construcción y tiene una familia, que vive en el estado. Sin embargo, el año pasado la agencia rechazó su tercera solicitud para quedarse en Estados Unidos. En lugar de reportarse ante las autoridades de inmigración, García acudió a la Iglesia Unida de Cristo ubicada en la ciudad de Maplewood, la cual le sirve como santuario. Su esposa y los cinco hijos de la pareja viven en la localidad de Polar Bluff, a unos 240 kilómetros (150 millas) de distancia.
Source: La Jornada February 05, 2018 22:16 UTC