Abusan, dice, y lo más probable es que tenga razón, se trata de un mercado oligopólico de un producto que es en su mayoría de importación. El gas que consumimos los mexicanos, porque es el que nos han vendido siempre, es Gas Licuado de Petróleo (LP), está en manos de unas cuantas familias y tiene un sistema de distribución arcaico y costoso, en tambos de 20 kilos o pipas que van de casa en casa surtiendo el producto. Cuando se intentó modernizar el mercado con el tendido de redes de gas natural, que abarata sustancialmente el precio de distribución en zonas urbanas, las propias gaseras se encargaron de generar una opinión pública contraria al gas natural. Un gobierno que tiene como lema primero los pobres no se puede dar el lujo de improvisar de esa manera. Huele a gas; huele mal.
Source: EL Informador August 04, 2021 09:45 UTC