No sólo eso, acrecentó su tirada, ya no quiere entenderse con el secretario ni con el Congreso; sus cabecillas ambicionan sentar al Presidente frente a ellos. Sabe cómo romper a sus adversarios, no se frena ante nadie; nada más se sosiega cuando el gobierno aprieta, como en el sexenio anterior. Parece que la disidencia magisterial ya le tomó el pulso al secretario Moctezuma. En realidad, el panorama es bastante borroso, parece que el gobierno no sólo tantea el terreno, sino que titubea y su política se impregna de ambigüedades. Lo único claro es que la CNTE exige… y obtiene.
Source: Excélsior April 14, 2019 08:48 UTC