Porque así hace falta dibujar a los personajes en los cuentos infantiles para que los niñitos inocentes los entiendan. Los malos tienen colmillos y los buenos, aureola. Los otros, lógico, eran los buenos. Y aunque hoy distinguir a los buenos de los malos se haya vuelto una tarea tan difícil, todavía cantamos, todavía pedimos, todavía soñamos. Distinguir a los buenos de los malos, decía, qué complicado.
Source: Peru21 December 01, 2019 12:00 UTC