YANGÓN, Myanmar.— Los manifestantes en Myanmar conmemoraron dos meses desde el golpe de Estado militar desafiando una vez más la amenaza de la violencia letal y protestando en público contra el derrocamiento del gobierno elegido democráticamente. El alzamiento del 1 de febrero se ha topado con una masiva resistencia pública que las fuerzas de seguridad no han podido frenar con la creciente violencia, incluyendo las nuevas balaceras rutinarias contra los inconformes. En Yangón ardieron varias tiendas minoristas propiedad totalmente o en parte de Myanma Economic Holdings Limited, el brazo inversor del ejército. El enviado especial de Naciones Unidas para el país advirtió que el país podría sumirse en una guerra civil. Esto supone un importante revés para Myanmar, que antes del golpe estaba haciendo lentos avances hacia una mayor democracia luego de varias décadas bajo un brutal gobierno militar.
Source: El Mañana April 01, 2021 12:22 UTC