Dijo el Presidente electo: “El pueblo de México lo acaba de demostrar, es un pueblo avispado, sabio, no es tonto. Tonto es el que cree que el pueblo es tonto”. Ahora mal sin bien todo esto importa un pepino porque el aeropuerto queda donde diga el pueblo después de la consulta. La verdad de las casas (muletilla nueva pagada por el no tan olvidable Grupo Higa), despegar y aterrizar en el aeropuerto de Santa Lucía puede ser un gran deporte, extremo ciertamente, pero deporte. Según estos exagerados, entre Santa Lucía y el AICM hay una inaceptable área de interferencia en San Mateo, punto donde los pilotos inician la aproximación del descenso.
Source: Milenio August 20, 2018 07:07 UTC