Sin embargo, para traducir esta capacidad en energía competitiva, salud para los mexicanos y empleos que tanto se requieren, se necesita una apuesta decidida. Dentro de ellas, los Certificados de Energía Limpia (CELs) son particularmente importantes, porque traducen las metas de nueva generación limpia en obligaciones para los que consumimos electricidad. Con dichos cambios, se destruye el valor de los CELs y se rompe el puente que incentivaba la inversión de CFE y privados en nueva generación limpia. Para todos en México, va a ser más difícil acceder a energía limpia. Es bastante evidente que, para enfrentar los retos del siglo XXI, México necesita más energía limpia que desplace oportunamente a las viejas alternativas, que tendrán cada vez impactos más elevados en nuestros bolsillos, nuestra salud y el medio ambiente.
Source: El Universal November 30, 2019 09:28 UTC