La “nueva normalidad” funda un mundo raro, en tanto que la ciencia no encuentre la cura, y principalmente, la vacuna, ya que el único paliativo ante una potencial reconfiguración psicológica es la certeza de la inmunidad (“Conducta de duda y conducta de no–duda. Sólo se da la primera si no se da la segunda”, enunció Ludwig Wittgenstein en el apartado 354 de Sobre la certeza). Burroughs le explicó esta teoría a su hijo, William Jr., y le puso como ejemplo ensimismarse en un guijarro durante diez minutos. Si volvían los malos pensamientos debía reconocerlos, aceptarlos, y volver a centrar la atención en el objeto. No sé si este método es efectivo o ineficaz, las cicatrices psíquicas son indelebles: a William Jr. no le funcionó.
Source: Milenio May 16, 2020 02:37 UTC