El obispo Onésimo Cepeda fue un religioso atípico. Capellán de los diablos rojos tanto del Toluca, futbol, como los beisboleros de Harp Helú. Cepeda pertenece a una generación de obispos que quiso mimetizarse con las élites económicas y políticas para insertar una agenda católica conservadora. Cepeda tuvo un nuevo reacomodo entre las élites conservadoras y participó en la guerra fría eclesiástica. Que Onésimo Cepeda descanse en paz.
Source: La Jornada February 02, 2022 18:11 UTC