Estos desembolsos fueron autorizados por el inspector de obra, Jorge Reyes Vivas, quien fue contratado por el GRJ. Según el dirigente asháninka Fabián Antúnez, la obra fue una ilusión para los nativos de ocho comunidades: Betania, Vista Alegre, Capitiri, Charahuaja, Shejova, Quemarija, San Gabriel de Shevoriato y Marankiari. Cuando Cerrón volvió al GRJ en el 2019, inmediatamente reactivó el proyecto Betania. En diciembre del 2020, el GRJ firmó otro contrato con el consorcio Betania. Se paralizó la obra en el 2014 y luego se anuló el contrato con el consorcio ejecutor por incumplimiento.
Source: El Comercio May 12, 2021 10:52 UTC