El proyecto de ley de marras es un auténtico Reinfo, extensible a cualquier manufactura y comercio que se haya instalado al margen de la ley. ¿Cómo se puede sostener que se contribuye a mejorar la calidad de vida y a reducir los impactos futuros, si se está autorizando al funcionamiento en una zona no compatible y carente de estudios? Quizás la lógica de los promotores de esta descabellada iniciativa es que se van a reducir los impactos futuros, ¡pues estos son presentes! Una vez más, creen que nos pueden tomar el pelo y que con palabrerías –el papel lo aguanta todo– pueden pasar piola. Habría que averiguar cuántas visitas hicieron los empresarios chinos a las oficinas congresales, cuando se planteó la iniciativa.
Source: El Comercio January 28, 2026 15:32 UTC