La revocación de mandato que se discute en el Senado acorta a la mitad el tiempo de gracia del gobernante electo y duplica las opciones de revancha de la oposición. Su efecto en la oposición es que mantiene viva sin tregua la llama electoral: reduce su espíritu de colaboración y multiplica el de confrontación. También puede reagruparla, volverla una sola fuerza opositora luchando unida para revocar el mandato del gobernante que les ganó. Puede imaginarse el paisaje recurrente de inestabilidad gubernativa que traería la figura de la revocación de mandato. La oposición es consustancial a la democracia, pero una oposición unida en la confrontación permanente por la permanente posibilidad de revocar mandatarios puede ser un atentado contra la estabilidad de los gobiernos democráticos y de la democracia misma.
Source: Milenio April 03, 2019 06:56 UTC