Los candidatos, en general, no tienen ideas sobre qué hacer con el problema de la seguridad. Los expresidentes presos (a pesar de la diferencia de su condición penitenciaria) también irían a la jungla, “rodeados de víboras venenosas”. No puede ser que un asesino sicario o un feminicida compartan el espacio carcelario con un imputado con prisión preventiva. El problema, dice esta persona, empieza con la justicia: la investigación policial mal estructurada y el abuso de la prisión preventiva. Se requiere debate técnico, no shushupes ni chamanes.
Source: El Comercio March 15, 2026 12:30 UTC