La política requiere dinero, siempre lo ha requerido y siempre lo requerirá. Cuando nosotros nos retiramos aterrados por la Fiscalía y el escarnio mediático, ese vacío no queda vacío. Meléndez propone lo obvio: permitir que empresas y ciudadanos financien política de forma transparente, con topes razonables y fiscalización seria. Cada congresista que entra financiado por economías ilegales es un clavo más en el ataúd del Perú empresarial. O podemos hacer lo que hicieron las generaciones que fundaron este país: poner el dinero donde está la convicción.
Source: Peru21 January 27, 2026 16:46 UTC