Viven con el temor de ser víctimas de secuestro, de ser desaparecidos o, de algo peor, en el caso de sus hijas e hijos. Ahí, un oficial los toma y los lleva a la parte de migración en México para ser entregados a las autoridades. "Tienes que caminar por el puente, en la división fronteriza entre Estados Unidos y México, allí hacen la entrega a los oficiales de migración de México. Nos querían guiar a un secuestro, no es otra forma de expresártelo, porque ellos nos decían: tienen que retirarse, tienen que retirarse, tienen que retirarse", dice Pablo. La inseguridad para acudir a Nuevo Laredo hoy los obliga a dudar en continuar o no con el proceso que implica el Protocolo de Protección al Migrante.
Source: El Siglo de Torreón February 12, 2020 10:39 UTC