[email protected]Guadalupe, Zac.— “El temor de ser taxistas existía por los constantes asesinatos que se estaban registrando en el gremio. Clemente lamenta que Javier no haya podido conocer a su hijo más pequeño, porque cuando fue asesinado su esposa aún estaba embarazada. Su hermano Francisco tenía 25 años de ser taxista y tenía tres hijos. Resume en una frase que simplemente todos sus familiares aún no se sobreponen: “Fue un duro golpe para toda la familia Velázquez”. Comenta que ahora ese ex taxista sobrevive de lo que se gana embolsando en las tiendas departamentales.
Source: El Universal August 20, 2018 08:26 UTC