El creciente juego de acusaciones en torno a la gestión del gobierno de Donald Trump de la muerte perpetrada por las autoridades fronterizas en Mineápolis esta semana ha puesto de manifiesto las luchas internas por el poder dentro del Departamento de Seguridad Nacional con relación a la amplia campaña de represión migratoria del presidente Trump, y ha sumido al departamento en lo que funcionarios actuales y anteriores consideran una grave crisis. En los días transcurridos desde que agentes federales dispararon mortalmente contra un enfermero de Asuntos de Veteranos, el beligerante agente de la Patrulla Fronteriza que dirigía la operación en la ciudad fue hecho a un lado. La asediada secretaria de Seguridad Nacional se apresuró a conseguir una reunión personal con Trump en medio de llamamientos para que dimitiera. Y un alto funcionario de la Casa Blanca que diseñó la agenda de migración de Trump dijo que el gobierno examinaba si los agentes fronterizos habían violado el protocolo.
Source: Diario de Yucatán January 30, 2026 19:32 UTC